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¿Qué son las viviendas sostenibles?

Una vivienda sostenible es un inmueble diseñado bajo criterios de construcción pasivos, buscando el nivel de consumo más bajo posible y utilizando los máximos recursos naturales.

Este sistema de construcción ecológico está basado en unos criterios de diseño que tratan de aprovechar al máximo la luz y la energía durante el invierno y la minimización de la incidencia solar durante el verano.

Aspectos fundamentales de las viviendas sostenibles

Las viviendas sostenibles se construyen en un lugar previamente desarrollado

El objetivo principal de las viviendas sostenibles es obtener elevados niveles de confort interior manteniendo un consumo energético por debajo del 80% respecto a una vivienda de construcción convencional.

Estas viviendas se construyen en parcelas que disponen de servicios básicos existentes próximos. Entre ellos, tiendas de alimentos, colegios, farmacias, etc. Las viviendas sostenibles se localizan en barrios donde prima la movilidad en bici o a pie. Que existan buenos espacios para los peatones tiene preferencia sobre la ocupación de vehículos en las calles. Por supuesto, debe disponer de transportes públicos cercanos y una red de carril bici de calidad.

Además, el área elegida para construir, debe respetar la existencia de zonas verdes. Para ello, se establecen límites de separación con las zonas naturales para no ser destruidas ni por lo construido ni por el asfalto.

Las viviendas sostenibles se construyen con materiales que respeten el medioambiente

La huella de carbono se puede reducir simplemente mediante la correcta elección de los materiales de construcción. Las viviendas sostenibles se construyen con materiales reciclados o reutilizados, con materiales naturales y rápidamente renovables.

Las viviendas sostenibles se diseñan teniendo en cuenta el clima del lugar

En primer lugar, se estudia el clima y las necesidades energéticas de la vivienda. Se evalúan los recursos disponibles del entorno para su máximo aprovechamiento. Posteriormente se aplican estrategias de arquitectura pasiva para aprovechar dichos recursos y asegurar el confort interior de la vivienda.

Estas estrategias tienen que ver con la orientación de la vivienda, la distribución de las estancias, el diseño de los huecos acristalados, el uso de elementos que proyectan sombra, etc.

En las viviendas sostenibles los usuarios aprovechan la energía de fuentes renovables

Uno de los pilares básicos para que un edificio sea de consumos nulo de energía consiste en el aprovechamiento de las fuentes de energía renovables, siempre que primero se haya reducido la demanda energética.

La energía procedente de fuentes renovables incluye todas aquellas que se puedan instalar en la propia vivienda. Dichos generadores de energías renovables se pueden instalar en la arquitectura exterior de la vivienda.

¿Qué puedes hacer en tu casa?

Las viviendas sostenibles deben ser el futuro, si queremos cuidar más nuestro planeta. Pero, la inversión en estas, no está al alcance de todos. Por eso, te traemos unos cuantos consejos mucho más económicos que puedes llevar a cabo en tu casa para hacerla así más respetuosa con el medioambiente.

Aire acondicionado

En verano, la temperatura ideal es de 25°.

Aireador de grifo

Mezcla el agua con aire y reducirás el consumo hasta un 50%.

Alimentos

Productos locales y de temporada. También frescos, intenta calcular bien las cantidades para evitar tirar comida.

Bicicleta

El uso de la bicicleta reduce la contaminación y promueve el deporte y la vida sana.

Bolsa para recoger el agua fría en la ducha

Se puede reutilizar para regar las plantas, fregar el suelo, dar de beber a las mascotas, etc.

Bombillas LED

Duran hasta 70.000 horas y no contienen elementos tóxicos.

Buen aislamiento

El sellado de las juntas y las ventanas de vidrio doble ahorran hasta un 50% en calefacción.

Calefacción

La temperatura ideal en invierno es entre 19° y 21°.

Cisterna de doble descarga

Reduce el gasto de agua hasta un 50%.

Dispositivos eléctricos

Deben estar apagados completamente. La función de standby consume un 14%.

Electrodomésticos A++

Reducen el gasto energético hasta un 80%.

Huerto urbano

Autoconsumo de alimentos naturales, más económicos y sostenibles.

Limpieza

Con productos como bicarbonato, vinagre blanco, sal, zumo de limón o agua oxigenada se pueden preparar detergentes y jabones no contaminantes.

Pinturas ecológicas

Elaboradas con sustancias vegetales. No contienen petróleo ni sintéticos y son biodegradables.

Placa fotovoltaica

Las energías renovables reducen mucho el impacto ambiental.

Reciclaje

Se pueden reciclar infinidad de productos y materiales: papel, cartón, envases, vidrio, aceite, pilas, etc.

Ropa

Consumo responsable y local, no desechar y reutilizar la ropa dándole otro estilo o uso.

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