Sostenibilidad y bajo consumo en viviendas van camino del medio siglo en el ámbito de las Passive House.

Materiales de cerramiento de alta calidad térmica, optimización de fuentes de calor internas y evitar las pérdidas por conducción térmica son algunos de los factores de viviendas con una configuración que permite la independencia de sistemas activos de calefacción.

La evolución de las casas con bajo consumo energético tiene nombre y apellidos: Passive House

¿Qué es una Passive House?

El término Passive House proviene de “passivhaus”, un concepto que se acuñó en Alemania en los años 80 para abogar por la construcción de viviendas con el menor consumo energético posible que permitan un ahorro sustancial en la economía familiar y la defensa del medio ambiente.

Las Passive House, o casas passivhaus, son diseños arquitectónicos en los que prima una excelente calidad térmica de los aislantes, como paredes, ventanas y puertas, la elección de fuentes de calor interno ya implementadas y utilizadas en los hogares de forma habitual a través de dispositivos electrónicos y a la minimización de pérdidas de calor.

Peculiaridades de una Passive House

Las viviendas passivhaus son construcciones herméticas de aislamiento térmico alto que cuentan con un sistema recuperador de calor efectivo y aislamientos de baja emisión térmica que permite mantener una temperatura constante en el interior.

Las ventanas de una construcción Passive House están diseñadas para servir de aislamiento térmico y acústico gracias a su doble o triple vidrio y a la incorporación de gas noble que permite reflejar el calor interior en invierno o aislar la temperatura exterior en verano.

Las passivhaus no necesitan recurrir a los dispositivos eléctricos de refrigeración tradicionales, ya que la propia construcción permite mantener una temperatura interna agradable que ronda los 20º a 21º sin necesidad de esfuerzos energéticos extra.

Es el calor proveniente de la energía solar, los dispositivos eléctricos de que está dotada la vivienda, los propios habitantes y la recuperación del aire desechado lo que permite prescindir de fuentes artificiales de calefacción. Y este procedimiento es posible utilizando la arquitectura bioclimática adecuada a la ubicación de la vivienda.

Otra de las características de las Passive House es la eliminación del puente térmico, que se da mediante la transferencia de temperaturas al contacto entre distintos materiales, al implementar un sellado térmico en el interior que favorece la estabilidad de temperaturas.

Estándar de construcción de las Passive House

Para obtener el certificado Passivhaus, las viviendas deben seguir un estándar de construcción muy concreto y que así lo estipule el binomio entre Wolfgang Feist del Instituto de Edificación y Medio Ambiente Alemán y Bo Adamson, de la Universidad de Lund en Suecia.

Los requisitos básicos para su obtención pasan por cumplir un estándar de construcción concreto:

1. Que sea eficiente gracias a la optimización de todos los recursos de arquitectura bioclimática para el aprovechamiento de las circunstancias energéticas de su ubicación para reducir el consumo energético.

2.  Que esté construida respetando el medio ambiente en su totalidad y, de forma particular, esté integrada en el entorno que ocupa sin agredirlo.

3.    Que sea una construcción asequible que no depende del potencial económico del propietario.

4.    Que la búsqueda de la eficiencia no actúe en detrimento de una calidad de vida que permita una existencia cómoda y confortable.

En base a estos criterios, una passivhaus constituirá un hogar con un consumo energético mínimo que permita los estándares de temperatura correctos en todo momento y que se erija en base a un diseño, construcción y disposición completamente ecológica que minimice su impacto medioambiental.

Además, una passive house debe cumplir unos requisitos específicos para obtener el certificado Passivhaus de manos de la IPHA (International Passive House Association), quien se encarga de determinar los límites y requisitos finales a seguir.

Las cifras, aunque se plantean de forma reduccionista a medio plazo, están determinadas en un consumo de calefacción de 15 kWh/(m²a) y el doble para refrigeración. En lo que respecta a agua caliente y electrodomésticos, el tope está en 120 kWh anual.

El uso de energía primaria convencional no debe exceder 120 kWh / (m²a), que también es la cifra para la energía primaria convencional que el suministro de energía renovable (PER) reducirá en un futuro casi inmediato a no más de 60 kWh / (m²a). 

Además, las casas pasivas deben ser herméticas, manteniendo una tasa de cambio de aire limitada a n 50 = 0.6 / h.

Obtener el certificado Passivhaus requiere unas condiciones muy específicas y, sobre todo, que la construcción de cualquiera de las viviendas passivhaus se realice por profesionales capacitados y formados adecuadamente para este tipo de estructuras.

Cómo construir una casa energéticamente eficiente

Construir una Passive House no es complejo, pero requiere de un estudio diferente al contemplado en una construcción habitual. La construcción de casas passivhaus depende de la ubicación en que vayan a construirse, teniendo en cuenta parámetros como:

Los habitantes. La sostenibilidad no es solo una forma de construir, sino un modelo de vida en sí. Aspectos como la actividad dentro del hogar y las prendas utilizadas determinan la eficiencia total de la vivienda.

La orientación. En áreas templadas lo ideal sería una construcción con una cara sur y otra norte para calentar con el sol de invierno y refrescar la vivienda ventilándola en verano.

El emplazamiento. El aprovechamiento de sombras naturales sería la localización ideal para una Passive House en una zona cálida, mientras que el aprovechamiento del mayor número de horas de sol sería el emplazamiento ideal para zonas frías.

El entorno. Cuando el emplazamiento o la orientación no pueden resolver el aprovechamiento de las mejores condiciones, es conveniente equilibrar la masa térmica acumulada en las paredes y la efectividad del aislamiento, que varía ante factores como la latitud.

Ahorro de consumo energético en una Passive House

Construir siguiendo los estándares passivhaus permite ahorros efectivos de hasta un 90% menos de gasto en calefacción con respecto a los valores habituales derivados de los dispositivos tradicionales o hasta un 75% de ahorro en comparación a nuevas viviendas construidas bajo protocolos de eficiencia y sostenibilidad.

Además, el concepto passivhaus no solo permite una reducción en el coste de la factura energética, sino en cuanto a gastos en reparaciones y reformas, además de permitir abrazar un consumo responsable que minimiza el impacto ambiental y permite un estilo de vida más cómodo al no depender de agentes artificiales de climatización.

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