fbpx

Si hablamos de ahorro en el hogar, podemos decir que el gasto energético es igual al gasto económico. Esta realidad, que puede parecer simple y que posiblemente todo el mundo la sepa, debería hacernos pensar sobre ello.

Si cuando voy a una tienda no me compro todo lo que veo, ¿por qué dejo todas las luces de casa encendidas? Si en un bar no consumo todo lo que me gustaría, ¿por qué dejo la calefacción encendida cuando no estoy en casa?

El consumo energético y el económico van siempre de la mano y tenemos infinidad de frentes abiertos por los cuales malgastamos energía y dinero. Debes localizarlos y ponerles remedio. En PRIMER GRUPO ya lo hemos hecho, como puedes ver en nuestro Plan de Responsabilidad Social Corporativa.

Electrodomésticos y bombillas

Lo más fácil para reconocer la eficiencia energética de una bombilla o aparato eléctrico es su etiqueta energética. Recuerda que la A y la A+ son las más eficientes. Los aparatos con etiquetas inferiores, a la larga, resultan menos rentables.

Pilas recargables

Ahorran dinero y generan menos residuos, que son muy tóxicos para el medio ambiente. Si, además, el cargador es solar, mejor. La vida útil de estas pilas es de 1.000 usos aproximadamente, por lo que su amortización está más que asegurada.

Purificadores de agua

Existen descalcificadores, filtros e incluso complejos equipos de ósmosis inversa. Todos estos tienen como función la mejora de la calidad del agua. De esta manera le quitamos cal, metales, cloro e infinidad de bacterias que podemos encontrar en el agua del grifo. Además, la vida de nuestros electrodomésticos también se verá alargada sensiblemente, ya que restamos agentes que agilizan el deterioro de estos.

Calderas de condensación

Aunque funcionan con gas, como las de toda la vida, consumen un 30% menos gracias a un sistema que reutiliza el calor generado durante la combustión y, de esta forma, son muchos más eficientes. Además, puedes consultar en tu Comunidad Autónoma sobre posibles subvenciones.

Termostatos

Si son programables, mejor. Al controlar la temperatura de tu casa, no gastarás más de lo necesario. Se estima un ahorro del 13% gracias a su utilización. Sirven tanto para la calefacción como para los grifos de la ducha. Se recomienda una temperatura de entre 30° y 35° para el agua del baño.

Sistema de ahorro de agua

Es conveniente instalar cisternas de doble pulsador para optimizar la cantidad de agua descargada. Para los grifos, son sencillos y eficaces los aireadores de agua. Reducen el caudal en un 50% sin disminuir el confort gracias al aire que se mezcla con el agua. Son económicos y fáciles de instalar.

Compártelo: