La fabricación de viviendas accesibles para discapacitados no es solo una necesidad para usuarios con necesidades especiales, sino que, cada vez más, arquitectos, constructores y diseñadores apuestan por el desarrollo de estructuras que permitan el acceso a la vivienda de cualquier perfil de usuario.

Vivir en un hogar adaptado permite una mayor autonomía a los moradores que presentan algún tipo de discapacidad, así como la accesibilidad de cualquier vivienda permite el acceso pleno a todos los inmuebles eliminando no solo las barreras arquitectónicas sino sociales.

El acceso a viviendas para discapacitados es una realidad cada vez más tangible en diferentes países. 

La construcción de pisos y casas adaptadas con pleno acceso a discapacitados permite desarrollar actividades familiares y sociales plenas, tanto en el caso de ser propietarios como en el de acudir a una vivienda ajena.

¿Cuál es la diferencia entre vivienda accesible y vivienda adaptada?

Aunque accesibilidad y adaptabilidad suelen utilizarse como términos sinónimos, los conceptos suelen confundirse en lo que se trata de la vivienda, ya que hay diferencia entre vivienda accesible y vivienda adaptada.

Cuando hablamos de vivienda accesible lo hacemos en referencia a aquellas que han sido diseñadas para permitir la movilidad de una persona que cuente con una discapacidad en diferentes lugares de la casa de manera segura.

Por su parte, la referencia de vivienda adaptada atiende a aquel inmueble en que se han realizado modificaciones para mejorar la accesibilidad de personas con discapacidades.

Aunque se trata de conceptos muy similares, cada uno implica una acción diferente a nivel constructivo con respecto a viviendas para personas discapacitadas.

Puntos a considerar al diseñar viviendas accesibles para discapacitados

En lo que respecta al diseño de viviendas accesibles para discapacitados, los requisitos establecidos según el Documento Básico SUA – Seguridad de utilización y accesibilidad, para que un espacio reúna las condiciones necesarias para su uso por personas con silla de ruedas, son muy específicos:

  • El acceso al edificio o vivienda debe estar adaptado para usuarios con discapacidad, por no debe presentar desniveles, e incorporar rampas, ascensores y plataformas salva-escaleras que les permita el acceso sin ningún tipo de dificultad.
  • El ancho libre de paso de las puertas debe ser de un mínimo de 80 centímetros, medida en el marco y aportado por no más de una hoja, de manera que permita el acceso sin dificultad a aquellas personas usuarias de una silla de ruedas.
  • Para un tránsito cómodo que permita una total movilidad, el ancho de los pasillos que determina la normativa es de un mínimo de 110 cm, con estrechamiento puntuales de 100 cm.
  • Sistemas de sujeción en pasillos, habitaciones y cuartos de baño para facilitar el equilibrio y la autonomía, instalados de forma adecuada para favorecer su autonomía. 
  • Instalación de puertas correderas para una mayor comodidad en el tránsito y la habitabilidad de la vivienda, al evitar nuevas barreras y obstáculos.
  • En los vestíbulos de acceso a las viviendas, dormitorios, cocinas, estancias principales y en al menos uno de los cuartos de baño, existirá un espacio para giro de diámetro Ø 1,50 m libre de obstáculos.
  • Utilizar material antideslizante para el suelo sin obstáculos ni desniveles que puedan generar ningún tipo de accidente ni representar un peligro. 
  • En el cuarto de baño, entre otras cosas, se dispondrá de lavabo sin pedestal, que permita el acceso frontal. La pieza debe estar instalada dejando una distancia libre al suelo de 70 cm. y una profundidad de 50 cm, quedando la parte superior a una altura de 85 cm, de manera que cualquier persona con discapacidad tenga acceso al mismo. El inodoro, dispondrá de un espacio de transferencia lateral de anchura ≥ 80 cm a un lado y una altura del asiento entre 45 – 50 cm. La ducha, además, quedará enrasada con el resto del pavimento, con una pendiente no superior al 2%.
  • La ducha debe incorporar barras de apoyo y sujeción, además de un asiento o banco de ducha en el interior que facilite el aseo.
  • Estructuras de cocina, tanto encimera como vitrocerámica o fregadero a un máximo de 85 cm de altura, sin armarios superiores y que dispongan de un espacio libre bajo el fregadero y la cocina, mínimo de 70 (altura) x 80 (anchura) x 60 (profundidad) cm.
  • Los mecanismos estarán situados a una altura comprendida entre 80 y 120 cm cuando se trate de elementos de mando y control, y entre 40 y 120 cm cuando sean tomas de corriente o de señal, que permitan ser accionadas por cualquier persona desde una posición de sentada.
  • En viviendas diseñadas para personas con problemas de audición, el timbre debe estar conectado al sistema de iluminación de la casa, y será visible desde todos los recintos de la vivienda, de sistema de bucle magnético y vídeo-comunicador bidireccional para apertura de la puerta del edificio.

Puntos importantes al hacer reformas a una vivienda para discapacitados

Toda vez que una vivienda no esté construida bajo los parámetros de habitabilidad mencionados, es necesario realizar una reforma de vivienda para discapacitados teniendo en cuenta ciertos detalles que permitan cumplir con los requisitos de habitabilidad, uso y desplazamiento. 

  • Las modificaciones de la vivienda deben facilitar la movilidad de las personas por todas las zonas del hogar sin ningún tipo de problema.
  • Es importante incluir sistemas de comunicación alternativos si la persona cuenta con una discapacidad auditiva.
  • Antes de acometer una reforma de vivienda adaptada a personas discapacitadas es conveniente hacer una valoración previa de cuáles son los espacios que conviene modificar y el tipo de mobiliario que se necesita. 

Esto es, tener en cuenta las camas, el mobiliario de cocina, mesas, sillones, piezas de los aseos, como sanitarios o duchas y aspectos como la ubicación de los electrodomésticos.

  • Todos aquellos mecanismos de mando y control de la vivienda deben ser modificados y adaptados para que sean más accesibles, tanto los dispositivos de control ambiental, interruptores, pulsadores, sistemas domóticos o los mecanismos de control de puertas, ventanas y persianas.
  • Los suelos deben modificarse para ser antideslizantes, sobre todo en zonas como el baño o la cocina.
  • La reforma en una vivienda para discapacitados debe contemplar tanto la iluminación natural como la artificial en puntos no solo accesibles para cualquier usuario, sino que no supongan impedimento o molestia. 

Los puntos de luz integrados en paredes y suelos evitan accidentes y su uso es más adecuado que lámparas de pie o de mesa, que constituyen obstáculos para la plena movilidad.

  • Es importante tener en cuenta que se recomienda que los sistemas de comunicación sean inalámbricos y que existan varios en la vivienda para evitar caídas o accidentes al tropezar o enredarse con los cables.
  • Las camas deben situarse al menos a 20 cm del suelo, separadas de la pared, y presentar una altura máxima accesible desde una silla de ruedas, es decir, entre 45 y 50 cm. 

Además, conviene disponer cerca elementos como interruptores o un teléfono que permita la comunicación del usuario sin necesidad de levantarse.

  • Alfombras y correpasillos son elementos innecesarios y susceptibles de provocar un accidente cuando la persona se está trasladando de un lugar a otro.

El acceso pleno a la vivienda debe constituir una realidad social para todo tipo de usuarios. Tener en cuenta las peculiaridades de la totalidad de la población a la hora de construir o reformar una vivienda supone no solo un avance sino una necesidad del constructo de la sociedad.

En PRIMER GRUPO Inmobiliarias realizamos una búsqueda constante de viviendas adaptadas y accesibles donde cualquier persona pueda sentirse seguro y tener la capacidad de habitar en ella sin complicaciones. Llámanos y nosotros nos moveremos por ti.

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