Desde el boom inmobiliario hasta la pandemia del SARS-CoV-2. De la crisis del ladrillo a la del Coronavirus, el parqué inmobiliario ha presentado subidas y bajadas dignas de la mejor montaña rusa.

En los últimos años, los precios de la vivienda han oscilado en límites diametralmente opuestos y prueba de ello es la variación del precio de la vivienda en Valencia, la ciudad española que más reduce el precio de la vivienda de segunda mano.

Mercado inmobiliario en Valencia

La pandemia mundial que ha arrasado todos los sectores económicos y comerciales no parece dejar a su paso una crisis inmobiliaria excesivamente notable. El atractivo de los bienes inmobiliarios no parece haber mermado en estos tiempos que corren.

Además, en un país en el que el régimen inmobiliario se rige por una tradición patrimonialista, la adquisición de una vivienda sigue considerándose una inversión garantista de estabilidad.

Sin embargo, todo es matizable. Si bien el mercado no parece haber sufrido un grave revés en cuanto a volumen de ventas, sí es más notoria la variación del precio medio de la vivienda en Valencia y las tendencias de compra actuales.

Valencia siempre ha constituido un mercado inmobiliario asequible que despierta el interés inversionista provocando una inflación inmobiliaria que ha llegado a alcanzar hasta un 28.7% -en el primer trimestre de 2006- de sobrevaloración de los inmuebles.

Sin embargo, la burbuja del ladrillo tiene una cara b en la capital levantina totalmente contraria a esta tendencia alcista, y es que el mercado de la vivienda de segunda mano es el que presenta los valores más reducidos del país en sus precios.

Últimas tendencias inmobiliarias en Valencia

A finales de un nefasto 2020, los valores del precio de la vivienda en Valencia habían experimentado un descenso interanual del 2.1% llegando al valor medio de 1.439 euros/m2.

Desde los máximos alcanzados en 2007, en que el metro cuadrado de una vivienda había alcanzado la nada despreciable cifra de 2.402€/m2, el valor de las mismas se ha depreciado un 40.1%, siendo más de un 2% inferior al registrado hace poco más de un año.

En el último trimestre de 2020, el precio de la vivienda en Valencia se movía en valores similares al 2004 y al 2012, muy lejos aún de los escasos 1.090€/m2 del 2015.

Pese a este final “infeliz”, los inicios del 2021 parecen encaminarse hacia una tendencia al alza con una nada tímida evolución positiva de 1.85%  con respecto a los valores del último año, dejando el precio medio de la vivienda en Valencia en 1.997€/m2.

La capital levantina alcanza, con estas cifras, un diferencial de +47.75% en lo que respecta a los precios del resto de la Comunidad Autónoma, constituyendo el 2º núcleo poblacional más caro de un total de 266 ciudades.

Evolución del precio de la vivienda en Valencia

Valencia no es una excepción al resto de tendencias en todo el territorio nacional en el mercado inmobiliario. El descenso del valor de la vivienda en Valencia es un reflejo de la tendencia a la baja que se ha venido observando en los trimestres anteriores en nuestro país.

Esta bajada representa el fin de un ciclo de marcado crecimiento experimentado por el sector inmobiliario en los últimos años, aun cuando esta contracción de los precios es muy inferior a los valores pronosticados que apuntaban a cifras que triplicaban y hasta cuadruplican los porcentajes de caída.

Aparentemente, a falta de una consolidación real de las últimas tendencias motivadas por la crisis del Coronavirus, el cambio en las inclinaciones de compraventa de viviendas parece seguir la misma moda que en el resto del país.

Las nuevas necesidades y la demanda existente parecen dibujar un contexto actual en el que la búsqueda de vivienda se desplaza hacia zonas periféricas de las grandes urbes e inmuebles con terraza o incluso viviendas unifamiliares.

La compra de viviendas más grandes ha aumentado en un 20% y los nuevos modelos laborales, como el teletrabajo, han propiciado la elección de inmuebles en los que no prima la cercanía a centros neurálgicos o de negocios.

El atractivo inmobiliario de Valencia

El fin de un ciclo inmobiliario obliga, sin embargo, a un frenazo realista del precio de la vivienda en Valencia, que últimamente se había inflado notablemente gracias a la particularidad de su clima, la cercanía al mar y el atractivo turístico de la zona.

Valencia ha constituido en los últimos tiempos un foco de interés especialmente interesante para los inversores extranjeros debido a las actuaciones en urbanismo y la creciente actividad turística.

Estas plusvalías no fueron suficientes para que Valencia pudiera evitar la estocada inmobiliaria vivida a nivel nacional, sufriendo incluso una caída de precios de viviendas de segunda mano de hasta un 32.39%, 10 puntos por encima de la media nacional.

Eso sí, el golpe ha sido muy desigual dependiendo de la zona de ubicación de la vivienda, presentando una mayor resistencia en las zonas centrales de la urbe levantina.

Sin embargo, es evidente que las ventas han presentado negociaciones más flexibles ante la incertidumbre económica y laboral, así como la necesidad de algunos particulares de disponer de liquidez.

La bajada del precio medio de la vivienda en Valencia ha sido generalizada en los últimos tiempos, aunque la escasez de exceso en la oferta inmobiliaria y la ausencia de una burbuja de precios pueden consolidar la recuperación aparente de los indicadores inmobiliarios.

En definitiva, no es descabellado pensar que el precio de la vivienda en Valencia puede, de reafirmarse en su tendencia, volver a doblegar la curva inmobiliaria en positivo y recuperar su éxito con respecto a otras zonas del país.

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