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El cambio en la tendencia
del sector inmobiliario está caracterizado por una reducción
de la demanda. Ello nos conducirá inexorablemente a un nuevo
marco de competencia, en el que aquellos inmuebles más
ajustados a las verdaderas necesidades de los clientes
finales serán adquiridos con mayor rapidez y podrán soportar
precios más elevados.
Ambos factores son necesarios para garantizar el
mantenimiento de los niveles de rentabilidad obtenidos por
las empresas promotoras que actualmente operan en el mercado.
Ello va a exigirles disponer de un nivel de profesionalidad
y conocimiento centrado en el estudio de las necesidades de
los clientes finales del mercado inmobiliario. Orientación
que en multitud de ocasiones, y a pesar de su tamaño, no ha
sido adoptada por innecesaria en las etapas anteriores que
el sector inmobiliario experimentó y que estuvieron
caracterizadas por un constante incremento en el número de
compradores que aceleraban los ritmos de venta año tras año.
Este es el valor principal que los servicios de consultoría
pueden aportar a nuestros potenciales clientes promotores. |